ARTE ES TAMBIÉN RESISTIR Y ACOMPAÑAR.
Una serie de eventos culturales, artísticos y de reflexión comienza este 16 de mayo para difundir los resultados de las investigaciones “Los estigmas y los derechos de la población LGBTIQ+ en Bolivia”, que fueron realizadas durante tres gestiones consecutivas, los años 2023, 2024 y 2025, obteniendo importantes hallazgos al profundizar en temas tan importantes como el derecho a la salud, al trabajo y a una vida libre de discriminación y violencia.
Decenas de historias de vida y de entrevistas con autoridades estatales, municipales y departamentales, además de instituciones relacionadas con la comunidad, demuestran que la población LGBTIQ+ se identifica como vulnerable debido a la permanente y sistemática violación de sus derechos humanos.
En un contexto signado por crisis económica y política en el país, la comunidad LGBTIQ+ recuerda que “la democracia se va a cualificar solo cuando exista la aceptación de las diversidades en el ejercicio pleno de sus derechos”.
Entre los hallazgos de las investigaciones se encuentra la necesidad de democratizar el acceso a la salud y atención de calidad para los integrantes del colectivo LGTBIQ+, obstaculizado por una variedad de problemas que afectan especialmente a las personas transgénero y a las que viven con virus del VIH – SIDA.
Revelan además que “la discriminación se ve potenciada por la exclusión económica de las personas LGBTIQ+, en específico y con mayor estigmatización hacia las personas transgénero y transexuales, que enfrentan dificultades para ejercer su derecho al trabajo” en múltiples formas. Destacan que la población trans es la más afectada y vulnerable a sufrir violencia y a tener sus libertades individuales vulneradas, especialmente por parte de la policía y los operadores de justicia, por lo que “es crucial promover una comprensión más profunda de la problemática socio-cultural de esta comunidad para abordar sus necesidades y desafíos”.
Y ése es, precisamente, el aporte de estas investigaciones, promovidas por la institución Capacitación y Derechos Ciudadanos (CDC) que, con más de 30 años en el trabajo por los derechos humanos en el país, fue una de las pioneras en asumir los derechos LGBTIQ+ como prioridad.
“Para el CDC, la planificación y la acción conjuntas en la formación, capacitación e incidencia permiten alcanzar objetivos importantes como incluir los derechos humanos en la malla curricular de la Escuela de Fiscales, por citar uno de ellos; o el Festival Cuerpos, Celebrando la diversidad, que devela la estigmatización social en un espacio de arte, pero también de denuncia, visibilización y reivindicación”, afirmó la directora del CDC, Rossy Yucra Crespo.
En la búsqueda de alianzas estratégicas que amplifiquen esos objetivos, el CDC suscribió un convenio con la organización Diversa y la Fundación Estrategia 360º, para llevar delante de manera conjunta todas las actividades programadas entre el 16 de mayo y el 2 de junio, para difundir los resultados de la investigación sobre la estigmatización y orientar la toma de decisiones de las instancias públicas y privadas en favor de la población LGBTIQ+ en Bolivia.
De acuerdo a las fuentes consultadas en la investigación, las instituciones y organizaciones de la sociedad civil proponen una serie de recomendaciones estratégicas divididas en acciones estatales, medidas para empleadores y cambios sociales para mejorar el acceso a los derechos laborales de la población LGBTIQ+.
Recomendaciones para el Estado boliviano
• Implementación de un cupo laboral trans: Se demanda una normativa específica que garantice el acceso al empleo formal para personas trans a través de un cupo obligatorio tanto en instituciones públicas como privadas.
• Cumplimiento normativo y protocolos: Es urgente que el Estado aplique efectivamente el Convenio 190 de la OIT sobre violencia y acoso, y que se reglamente el reconocimiento de la identidad de género en documentos laborales y registros institucionales.
• Políticas de fomento económico: Se sugiere crear programas integrales que incluyan créditos para emprendimientos, capacitación técnica e inserción a mercados para jóvenes y personas de la diversidad sexual.
• Fortalecimiento institucional: El Estado debe asignar presupuesto y apoyo técnico a las instituciones que trabajan con población trans, además de realizar campañas masivas de sensibilización dirigidas a servidores públicos.
Recomendaciones para empleadores y sector privado
• Protocolos internos contra la discriminación: Las empresas deben crear y aplicar protocolos de derechos humanos y no violencia que incluyan mecanismos claros para denunciar acoso u hostigamiento.
• Procesos de contratación inclusivos: Se recomienda garantizar procesos de selección libres de prejuicios, respetando la identidad de género y el nombre elegido de las personas trans.
• Capacitación continua: Es fundamental implementar programas de formación en diversidad e igualdad dirigidos a todo el personal, especialmente a los equipos de recursos humanos.
• Sanciones efectivas: Los centros de trabajo deben establecer sanciones reales para cualquier acto de discriminación o violencia basado en la orientación sexual o identidad de género.
Acciones de impacto social y cultural
• Uso de lenguaje inclusivo: Se promueve el respeto a la identidad individual mediante el uso correcto de nombres y pronombres en el espacio laboral.
• Visibilización de buenas prácticas: Compartir casos de éxito de empresas inclusivas ayuda a desmitificar que la inclusión es difícil o costosa, demostrando sus beneficios en la creatividad y productividad.
• Señalética con enfoque de derechos: Se sugiere el uso de dispositivos visuales y señalética en los entornos laborales para transformar las subjetividades y fomentar el respeto cotidiano.
La Investigación de línea base se encuentra disponible en el siguiente QR:






