Y GANA TERRENO FRENTE A LA LAPTOP EN AMÉRICA LATINA.
El crecimiento del uso móvil y la adopción de herramientas digitales impulsan un cambio en la forma de trabajar, con el celular consolidándose como herramienta clave en la región.
El smartphone está dejando de ser únicamente un dispositivo de comunicación para consolidarse como una herramienta central de productividad en América Latina. La combinación de conectividad, aplicaciones laborales y acceso a servicios digitales está impulsando un cambio estructural en la forma en que las personas trabajan.
De acuerdo con datos de la industria, cerca del 60% del tráfico web global ya se realiza desde dispositivos móviles, superando ampliamente al uso de computadoras tradicionales, lo que refleja un cambio en los hábitos digitales de los usuarios. Esta tendencia es aún más relevante en mercados emergentes, donde el acceso al smartphone suele ser más extendido que el acceso a una computadora personal.
En América Latina, el crecimiento del ecosistema móvil ha sido sostenido. Se estima que la penetración de smartphones alcanzará cerca del 79% de la población en la región, consolidando al celular como el principal punto de acceso a internet y servicios digitales. Este fenómeno ha permitido que actividades laborales (gestión de correos, edición de documentos, pagos digitales y reuniones virtuales) migren progresivamente al entorno móvil.
El impacto en productividad también comienza a evidenciarse. Estudios indican que hasta el 75% de los usuarios considera que su smartphone mejora su productividad, mientras que el uso de aplicaciones laborales se posiciona como una de las principales funciones del dispositivo. A esto se suma que el uso de smartphones puede generar incrementos significativos en eficiencia operativa, especialmente en tareas que requieren movilidad o respuesta inmediata .
En línea con esta evolución, fabricantes como HONOR están integrando capacidades orientadas al trabajo móvil en sus dispositivos. El HONOR Magic8 Lite, por ejemplo, incorpora una combinación de hardware y software diseñada para sostener jornadas de uso intensivo. Su batería de 8300 mAh con tecnología silicon-carbon permite extender el tiempo de uso incluso en escenarios de alta demanda, reduciendo la dependencia de puntos de carga durante la jornada laboral.
A nivel de experiencia, el equipo integra MagicOS 10, que incorpora herramientas de inteligencia artificial orientadas a productividad, como asistentes para redacción de textos, organización de información y acceso contextual a aplicaciones mediante funciones como Magic Portal. Estas capacidades permiten reducir pasos en tareas cotidianas, como compartir contenido entre apps, responder correos o gestionar documentos desde el dispositivo.
En términos de multitarea, la pantalla AMOLED de 6,79 pulgadas con resolución 1.5K y tasa de refresco de 120 Hz facilita la visualización simultánea de contenido, edición de archivos y navegación fluida entre aplicaciones. A esto se suma una optimización del rendimiento que permite mantener varias aplicaciones activas sin comprometer la estabilidad, una condición clave para el trabajo móvil.
Otro factor relevante es la resistencia del dispositivo, un atributo cada vez más valorado en contextos de uso intensivo. Con certificaciones IP68, IP69 e IP69K, el equipo está diseñado para operar en condiciones exigentes, lo que amplía su uso en entornos fuera de oficina, donde la laptop presenta mayores limitaciones.
El avance del trabajo remoto y los modelos híbridos también ha acelerado esta transformación. La integración de servicios en la nube, plataformas colaborativas y aplicaciones móviles ha reducido la dependencia de la laptop en tareas cotidianas, permitiendo a los usuarios operar desde cualquier lugar.
Si bien la computadora sigue siendo clave para tareas complejas, el smartphone está ganando protagonismo en la ejecución diaria del trabajo. En mercados como Bolivia, donde la movilidad y la conectividad móvil son factores determinantes, esta evolución posiciona al celular como una herramienta estratégica para la productividad en el corto y mediano plazo.




