REINA HISPANOAMERICANA CON GRATITUD Y ORGULLO POR BOLIVIA.
La representante boliviana Eugenia Redin, actual Reina Hispanoamericana Bolivia, se despidió oficialmente de su participación en el certamen internacional con un emotivo mensaje dirigido al país, destacando el honor de llevar la tricolor nacional y su experiencia en uno de los escenarios de belleza más importantes de la región.
Redin, de 25 años, asumió el título en 2025 tras la renuncia de la anterior soberana, consolidándose como embajadora del país en el certamen organizado por Promociones Gloria, con sede principal en Santa Cruz de la Sierra y presencia internacional desde 1991.
En su mensaje de despedida, la joven expresó su profundo agradecimiento por haber podido “llamarme Bolivia” dentro de la competencia, resaltando que portar el nombre del país “en el pecho ha sido el honor más grande de mi vida”. Afirmó además que se va tranquila, sabiendo que entregó su mejor versión en cada paso, sonrisa y palabra dirigida al público y a sus compañeras candidatas.
Eugenia destacó que, más allá de los resultados, su participación le dejó aprendizajes, vínculos y experiencias imborrables compartidas con otras concursantes, en las que vivieron juntos sueños, emociones y crecimiento personal.
Además, en su mensaje, la reina boliviana extendió su gratitud a su equipo cercano: su compañero incondicional, diseñadores que aportaron a su imagen, su familia, amigos y todos quienes la apoyaron, oraron por ella y creyeron en su capacidad. Redin también ofreció agradecimientos especiales a Dios y a la Virgen por sostenerla en los momentos de presión y recordar la importancia de la fe y la serenidad en todo proceso.
“Hoy no me llevo una corona, me llevo experiencia, crecimiento y el orgullo eterno de haber sido Bolivia”, señaló la joven, quien representó el espíritu boliviano en el marco de un concurso que celebra no solo la belleza, sino también la diversidad cultural, el talento y el compromiso social de sus participantes.
Con este emotivo adiós, Eugenia Redin cierra una etapa significativa en su trayectoria personal y profesional, dejando el nombre de Bolivia en alto y contribuyendo a consolidar la presencia del país en el escenario internacional de los certámenes de belleza.







